Tras la contundente derrota del Peñarrubia Brókers (8-2) frente al Viña Albali Valdepeñas B, el entrenador del equipo, José Antonio Huedo, ofreció una valoración sincera sobre el partido y las dificultades que enfrentaron durante el encuentro.
«Hay veces que pasan estas cosas cuando vas con la plantilla tan justa», comenzó explicando Huedo, refiriéndose a las limitaciones en el número de jugadores disponibles. El técnico destacó que el resultado se debió en parte a arriesgar con el portero-jugador en los últimos minutos del partido, una estrategia que no dio los frutos esperados.
A pesar del marcador final, el encuentro comenzó con buenas sensaciones para el Peñarrubia. «Empezamos bien, metió gol Dani en el primer tiro a puerta, una buena presión y gol», comentó Huedo. El equipo incluso tuvo oportunidades para ampliar la ventaja al 0-2, pero una gran jugada del equipo local igualó el marcador 1-1, y el partido se mantuvo equilibrado hasta el descanso.
La segunda mitad, sin embargo, estuvo marcada por las adversidades. «Iván, que venía tocado, se lleva un codazo y ya no puede jugar», explicó el entrenador, lo que dejó al equipo con siete jugadores de campo. Poco después, Tomás fue expulsado tras recibir una segunda amarilla, lo que permitió al Viña Albali aprovechar la superioridad numérica y ponerse 3-1 en el marcador.
Aunque el Peñarrubia intentó reaccionar jugando de cinco y lograron reducir distancias al 4-2, el desgaste físico fue evidente. «El equipo estaba frito físicamente, y ellos ya creyéndose mucho más», añadió Huedo, quien señaló que a partir de ahí los goles del Valdepeñas siguieron cayendo hasta el definitivo 8-2.
El técnico reconoció que, dadas las circunstancias, el resultado era comprensible: «Cuando vas así y pasa esta cosa, es lo normal».
Con esta derrota, el Peñarrubia Brókers cierra el año con la mirada puesta en la primera jornada de 2025, donde buscarán recuperarse enfrentándose al UDAF Afanion el próximo sábado 11 de enero en Albacete.












