El cementerio municipal de San Francisco Javier ha acogido en la mañana de este lunes 2 de noviembre la tradicional misa en recuerdo de todos los difuntos, una celebración oficiada por el sacerdote don Rafael Mateos y que, como es habitual cada año, ha congregado a numerosos vecinos de Socuéllamos.
Socuéllamos ha celebrado este lunes una de las citas más arraigadas en torno a la festividad de Todos los Santos y los Fieles Difuntos, con la tradicional misa que cada 2 de noviembre tiene lugar en el cementerio municipal de San Francisco Javier.
La celebración religiosa ha sido oficiada por don Rafael Mateos y ha contado con una numerosa asistencia de vecinos que han querido participar en la eucaristía y recordar a sus familiares y seres queridos fallecidos.
También han estado presentes autoridades locales, que se han sumado a una celebración que cada año reúne a numerosos socuellaminos en el camposanto.
Una tradición cada 2 de noviembre
La misa supone uno de los momentos centrales de unas jornadas en las que el cementerio de San Francisco Javier recibe una importante afluencia de personas.
Durante los últimos días han sido numerosas las familias que se han acercado hasta el cementerio para limpiar y preparar las sepulturas y depositar flores en recuerdo de sus seres queridos.
Este lunes, la celebración de la eucaristía ha vuelto a reunir a numerosos vecinos en un ambiente de recogimiento y recuerdo, manteniendo una tradición estrechamente vinculada en Socuéllamos a estas fechas.
La misa por todos los difuntos se enmarca, además, en unos días especialmente significativos para la localidad, coincidiendo con la celebración de la tradicional Feria de Todos los Santos, en la que el recuerdo a quienes ya no están convive con una de las costumbres con mayor arraigo histórico en Socuéllamos.


















