Los Cocinillas han vuelto a sorprender este Halloween. El grupo de amigos formado por Llanos, Ángel, Rosa, Juanjo, Jesús y María Jesús ha transformado por completo una vivienda de la calle Don Quijote para recrear algunos de los escenarios más reconocibles del universo de Harry Potter, en un recorrido que comienza en la casa de los Dursley y termina en el gran salón de Hogwarts. Una decoración realizada con muchas horas de trabajo y cuidada hasta en los pequeños detalles.
Cada Halloween se ha convertido ya en una pequeña tradición esperar para descubrir con qué van a sorprender Los Cocinillas. Y este año han llevado su particular celebración un paso más allá, convirtiendo una casa de la calle Don Quijote en todo un recorrido por el mundo de Harry Potter.

Detrás de esta iniciativa están Llanos, Ángel, Rosa, Juanjo, Jesús y María Jesús, seis amigos que cada año dedican muchas horas de trabajo, imaginación y esfuerzo a preparar una ambientación diferente con motivo de Halloween.
Este año no se han limitado a decorar una única estancia. La experiencia comienza prácticamente desde que se cruza la puerta de la vivienda y está planteada como un recorrido por algunos de los lugares y momentos más reconocibles de la historia creada por J. K. Rowling.
El viaje comienza en casa de los Dursley
El recorrido arranca donde comienza también la historia del joven mago: en la casa de sus tíos, los Dursley.
Nada más entrar se encuentra una recreación de aquel hogar en el que Harry pasó su infancia y, por supuesto, no podía faltar el pequeño hueco bajo la escalera en el que vivía antes de descubrir quién era realmente y recibir su carta para acudir a Hogwarts.
A partir de ahí, la casa va dejando atrás poco a poco el mundo de los muggles para adentrarse en el universo mágico.
El visitante continúa su camino entre referencias a los primeros pasos de Harry en ese nuevo mundo, incluida una estancia dedicada a uno de los elementos imprescindibles para cualquier mago: la elección de su varita.

El andén 9¾ y los primeros sustos
El siguiente destino es otro de los lugares que cualquier seguidor de Harry Potter reconoce inmediatamente: el andén 9¾, desde el que parte el Expreso de Hogwarts.
Pero estamos en Halloween y Los Cocinillas no se han olvidado de que, además de sorprender con la decoración, también había que provocar algún que otro sobresalto.
Durante el recorrido aparece un dementor, encargado de dar uno de los primeros sustos a quienes se atreven a continuar avanzando por la casa.
Y no es el único.
Incluso una visita al baño forma parte de la experiencia. Allí espera Myrtle la Llorona, otro de los personajes más conocidos de Hogwarts, en una estancia preparada para sorprender al visitante hasta en el interior de la propia taza del váter.
Hogwarts espera al final del recorrido
Después de atravesar todos estos escenarios llega el momento más espectacular de la visita: Hogwarts.
El salón de la vivienda se transforma por completo para recrear el ambiente del castillo y concentra buena parte del enorme trabajo realizado por este grupo de amigos.
La decoración alcanza prácticamente cada rincón y obliga a mirar también hacia arriba. El techo está cubierto de elementos relacionados con el universo de Harry Potter, con velas suspendidas y numerosos detalles que recuerdan inmediatamente a las imágenes más conocidas de Hogwarts.
Tampoco falta el Quidditch, con sus características pelotas formando parte de una decoración en la que prácticamente cualquier rincón guarda alguna referencia a la saga.
Durante unos minutos resulta difícil recordar que todo se encuentra dentro de una vivienda de la calle Don Quijote de Socuéllamos.
Muchas horas de trabajo detrás de cada detalle
El resultado final es fruto de muchas horas de preparación. Elementos creados expresamente para la ocasión, pequeños detalles repartidos por las diferentes habitaciones, iluminación, decoración y una puesta en escena que convierte la visita en algo más que contemplar una casa adornada para Halloween.
Llanos, Ángel, Rosa, Juanjo, Jesús y María Jesús vuelven así a demostrar la imaginación con la que cada año afrontan estas fechas y cómo una reunión entre amigos se ha terminado convirtiendo en una pequeña tradición.
Desde la casa de los Dursley y el hueco bajo la escalera hasta la varita, el andén 9¾, el dementor, Myrtle la Llorona y finalmente Hogwarts, todo está preparado para seguir un recorrido en el que la decoración se combina con los pequeños sustos propios de Halloween.
Una tradición que cada año va a más
Los Cocinillas llevan años sorprendiendo con sus propuestas y han conseguido que descubrir la temática elegida se convierta ya en uno de esos momentos esperados cada Halloween.
Este año han recurrido a uno de los universos literarios y cinematográficos más conocidos de las últimas décadas y lo han llevado hasta Socuéllamos con una recreación especialmente trabajada.
Desde Socuéllamos Al Día queremos agradecer también la hospitalidad con la que, un año más, Llanos, Ángel, Rosa, Juanjo, Jesús y María Jesús nos han abierto las puertas de su casa para permitirnos conocer y mostrar todo el trabajo que hay detrás de esta espectacular transformación.
Porque detrás de cada vela, cada escenario y cada pequeño detalle hay muchas horas de preparación de un grupo de amigos que, Halloween tras Halloween, sigue consiguiendo sorprender a Socuéllamos.


























