A la octava llegó la primera. El Yugo UD Socuéllamos consiguió este domingo la victoria que llevaba persiguiendo desde el comienzo de la temporada al remontar al CD Quintanar del Rey (2-1) en el Paquito Jiménez. Y si había un jugador llamado a encabezar la reacción era Carlos García. El capitán, uno de esos futbolistas que sienten los colores hasta el final, se echó al equipo encima, marcó el empate y participó directamente en la acción del segundo gol para liderar un triunfo que supone mucho más que tres puntos.
El Yugo UD Socuéllamos ya sabe lo que es ganar esta temporada.
Siete jornadas de espera, demasiados golpes y un comienzo de campeonato muy alejado de lo esperado quedaron atrás este domingo en el Paquito Jiménez, donde el conjunto azulón consiguió remontar al CD Quintanar del Rey por 2-1 y estrenar finalmente su casillero de victorias.

Un triunfo necesario en lo clasificatorio, pero quizá todavía más importante en lo anímico.
Y tuvo un nombre por encima de todos: Carlos García.
El capitán apareció cuando más falta hacía. Lo hizo además desde una posición poco habitual en los últimos años, situado en el centro del campo, pero demostrando que hay futbolistas cuya importancia va mucho más allá de una demarcación.
Carlos García volvió a representar aquello que tantas veces ha significado para el Yugo: carácter, compromiso y sentimiento por una camiseta que lleva defendiendo durante años.
El Quintanar golpeó primero
El encuentro no pudo comenzar peor para los intereses socuellaminos.
El Quintanar del Rey se adelantó en el minuto 20 por medio de Carretero, colocando al Yugo nuevamente ante un escenario que ya había sufrido demasiadas veces durante este comienzo de temporada.
Pero esta vez hubo respuesta.
El conjunto de Miguel Aroca, en el estreno del técnico ante la afición del Paquito Jiménez, no se vino abajo y comenzó a buscar con insistencia la portería visitante.
Adri Sáez, Alvarito y Carlos García fueron generando peligro y haciendo crecer a un Socuéllamos que necesitaba transformar su reacción en goles.
Y a cinco minutos del descanso apareció el capitán.
Carlos García enciende al Paquito
Minuto 40. Saque de esquina y Carlos García conecta un potente remate para mandar el balón a la red.
El 1-1 era mucho más que el empate.
Era la respuesta de un equipo necesitado de señales positivas y el premio a unos minutos en los que el Yugo había dado un paso adelante.
Y precisamente tenía que ser él.
Un futbolista de los que conocen el peso del escudo, de los que han vivido diferentes etapas del club y de los que, cuando las cosas vienen mal dadas, no se esconden.
El gol permitió al Yugo marcharse al descanso con el partido completamente abierto y con una sensación muy diferente a la que había dejado el tanto inicial del Quintanar.
Checa culmina la remontada
La segunda mitad comenzó con el Socuéllamos decidido a completar el trabajo.
Nada más regresar de vestuarios, Adri Sáez tuvo una magnífica oportunidad para colocar por delante a los azulones, pero su remate terminó estrellándose contra el palo.
Era el aviso.
Diez minutos después llegó el 2-1.
Y otra vez estaba Carlos García.
El capitán ejecutó un saque de banda que terminó encontrando a Pablo Checa, encargado de mandar el balón a la portería y completar la remontada en el minuto 55.
El Paquito Jiménez tenía por fin el partido que llevaba semanas esperando.
Saber sufrir para ganar
Quedaba todavía mucho tiempo y el Quintanar del Rey no entregó el encuentro.
Los conquenses adelantaron líneas buscando un empate que estuvo cerca de llegar en el minuto 75, cuando Carretero, autor del primer gol, volvió a encontrarse con una oportunidad que terminó marchándose rozando el palo.
Esta vez el Yugo supo resistir.
Después de siete jornadas en las que la victoria se había escapado una y otra vez, los azulones consiguieron defender su ventaja hasta el pitido final.
Y entonces llegó el desahogo.
2-1 y primera victoria de la temporada.
Tres puntos que pueden cambiar mucho
El triunfo permite al Yugo alcanzar los siete puntos y, sobre todo, encontrar una recompensa al trabajo realizado desde la llegada de Miguel Aroca al banquillo.
El nuevo técnico apenas había dispuesto de unas sesiones antes de su debut en Marchamalo. Este domingo, ya con más días de trabajo y ante su nueva afición, consiguió la primera victoria de su etapa como entrenador azulón.
Todavía queda mucho por corregir y mucho terreno por recuperar, pero el Yugo necesitaba un punto de partida.
Y puede haberlo encontrado ante el Quintanar.
La próxima jornada llevará al Socuéllamos hasta el campo del Viña Xétar Villarrubia, donde tendrá la oportunidad de confirmar que esta victoria no ha sido únicamente un alivio puntual, sino el comienzo de una reacción.
Pero este domingo el análisis puede esperar.
Después de ocho jornadas, el Paquito volvió a celebrar una victoria. Y cuando el equipo más necesitaba a alguien que tirara del escudo, Carlos García dio un paso al frente. Marcó, participó en el gol de la remontada y volvió a demostrar por qué hay jugadores cuya importancia no se mide únicamente en minutos, posiciones o estadísticas.
El capitán respondió como responden los que sienten los colores hasta el final.












