Dolores Mazuecos y Fernando Cuevas completaron el podio de una de las citas más vinculadas a la tradición vitivinícola de Socuéllamos, celebrada este domingo en el Patio del Museo Torre del Vino
El Patio del Museo Torre del Vino ha acogido este domingo una nueva edición del Concurso de Catadores de Manchavino, una de las actividades que mejor representan la estrecha vinculación de Socuéllamos con el vino y la cultura vitivinícola.

Tras la celebración de las diferentes pruebas, Crisantos Munera se ha proclamado vencedor del concurso, consiguiendo el primer premio de esta edición. El ganador ha recibido el Memorial Marino López, el trofeo de ASOCAVISO, medalla de oro y diploma de la Denominación de Origen La Mancha, además de los 500 euros aportados por el Ayuntamiento de Socuéllamos. La alcaldesa, Conchi Arenas, ha sido la encargada de hacer entrega del premio.
La segunda posición ha correspondido a Dolores Mazuecos, que ha recibido el trofeo de ASOCAVISO, medalla de plata, diploma y un premio económico de 200 euros, donado por Cabezuelo Foods.
El tercer puesto ha sido para Fernando Cuevas, premiado con trofeo de ASOCAVISO, medalla y diploma de la Denominación de Origen La Mancha, además de 150 euros. El premio económico ha sido donado por Transportes Cano, mientras que el trofeo ha sido entregado por Pedro Alcolea, presidente de ASAJA Socuéllamos.
La clasificación ha continuado con Juan Carlos González en cuarta posición, mientras que Dori López ha conseguido el quinto puesto.
Reconocimiento al mejor catador local
El concurso ha contado también con un premio específico para el mejor participante local, que ha recaído en Valentín Sáez Hernández. El reconocimiento incluye trofeo de ASOCAVISO y un premio de 100 euros, donado por José Manuel Redondo.
La cita ha vuelto a convertir el Patio del Museo Torre del Vino en escenario de una actividad en la que los participantes deben demostrar sus conocimientos y, especialmente, su capacidad sensorial para analizar y reconocer las características de los vinos.
El Concurso de Catadores de Manchavino mantiene así su protagonismo dentro de una celebración que tiene precisamente en el vino uno de sus principales ejes. Una mañana para poner en valor la cultura enológica de una localidad cuya historia, economía y tradiciones permanecen estrechamente ligadas al viñedo.































