Un 26 de agosto de 1758, el Real Consejo de Hacienda dictó una resolución histórica para el actual municipio al conceder al hasta entonces conocido como «Lugar del Tomelloso» la condición de «villa en sí y sobre sí». La medida otorgó a la localidad plena jurisdicción civil y criminal, desvinculándola de forma definitiva de la tutela judicial y administrativa del municipio de Socuéllamos.
La conquista de este autogobierno no fue un proceso sencillo ni gratuito. Durante las gestiones, los habitantes intentaron rebautizar el municipio bajo el nombre de «Tomelloso de San Fernando». Finalmente, para que las autoridades de la Corona hiciesen efectiva la separación, la recién nacida villa asumió el pago de una cuantiosa indemnización de 15.000 ducados destinada a resarcir a Socuéllamos por la pérdida del territorio y la jurisdicción.
La obtención del título de villa supuso el pilar definitivo sobre el que se asentó la identidad de Tomelloso, garantizando que sus propios alcaldes y jueces pudieran administrar justicia y gestionar los recursos locales sin interferencias externas. Este hito del siglo XVIII transformó un modesto asentamiento rural en una entidad municipal autónoma con proyección de futuro.
FOTO: Archivo del Ayuntamiento de Tomelloso











