La organización agraria reúne de forma extraordinaria a su Comité Ejecutivo para abordar la rentabilidad de las explotaciones, los incendios, el agua, la fauna silvestre y la sanidad animal
ASAJA Castilla-La Mancha ha reunido de manera extraordinaria a su Comité Ejecutivo Regional ante lo que considera una situación especialmente complicada para agricultores y ganaderos. La organización reclama a las administraciones medidas concretas, dotación presupuestaria y plazos de ejecución frente a los diferentes problemas que afectan actualmente al sector.

Durante el encuentro se analizaron, entre otras cuestiones, la evolución de las cosechas y de los distintos sectores productivos, las consecuencias de los incendios de este verano, la sobrepoblación de conejos, la situación del agua y los problemas de rentabilidad de las explotaciones.
El presidente regional de ASAJA, José María Fresneda, reclamó a las administraciones “menos titulares y más decisiones”, al considerar que el sector necesita conocer medidas, presupuestos, plazos y resultados.
Según la organización agraria, a los problemas estructurales de rentabilidad se añaden actualmente el incremento de los costes de producción, la disponibilidad de agua, los daños ocasionados por la fauna silvestre, cuestiones relacionadas con la sanidad animal, la competencia de producciones procedentes de terceros países y la carga burocrática.
Los conejos, una de las principales preocupaciones
Uno de los asuntos que centraron la reunión fue la proliferación de conejos y sus consecuencias sobre los cultivos, una problemática especialmente sensible en diferentes puntos de Castilla-La Mancha.
ASAJA considera que la situación ha alcanzado dimensiones de “emergencia agraria” por los daños que, según la organización, se están produciendo en cultivos herbáceos, viñedos y otras plantaciones leñosas.
Precisamente, la organización ha anunciado que realizará un cálculo de la superficie afectada y de las pérdidas de producción ocasionadas por los conejos. En esa valoración pretende incorporar tanto los daños directos sobre plantas y cultivos como los costes relacionados con la instalación, reposición y reparación de protectores y mallas.
ASAJA también reclama que las ayudas anunciadas por la Administración regional para adquirir protectores y mallas conejeras se publiquen cuanto antes y tengan carácter retroactivo para poder justificar las inversiones realizadas durante 2026.
La organización pide además actuaciones coordinadas en espacios donde la actividad cinegética se encuentra limitada o resulta imposible, citando como ejemplos carreteras, líneas ferroviarias, cauces, riberas, determinadas zonas protegidas e infraestructuras públicas.
Estas demandas se producen en un momento en el que la problemática de los conejos está adquiriendo especial protagonismo. Precisamente esta semana, la Diputación de Ciudad Real ha anunciado una partida de 500.000 euros para colaborar en la lucha contra los daños en los 30 municipios de la provincia incluidos en la declaración de emergencia cinegética.
Preocupación por las consecuencias de los incendios
Los incendios forestales registrados durante este verano constituyeron otro de los principales asuntos abordados por el Comité Ejecutivo.
ASAJA advierte de que las consecuencias para una explotación pueden prolongarse mucho más allá de la extinción de las llamas. Entre los daños directos señala las pérdidas en cultivos, pastos, árboles, colmenas, infraestructuras, vallados y cercados, mientras que entre los indirectos sitúa el aumento del coste de alimentación del ganado, la pérdida de ingresos o determinadas restricciones sobre las parcelas afectadas.
La organización también analizará económicamente las consecuencias que, a su juicio, han ocasionado algunas de las restricciones establecidas durante los periodos de elevado riesgo de incendio.
Críticas a determinadas políticas medioambientales
El Comité Ejecutivo de ASAJA mostró igualmente su desacuerdo con algunas de las políticas de protección medioambiental desarrolladas en Castilla-La Mancha.
La organización considera que determinadas restricciones pueden reducir la capacidad productiva de las explotaciones y reclama que la conservación del medio ambiente sea compatible con una agricultura y ganadería productivas y rentables.
Fresneda defendió que el objetivo debe ser que agricultores y ganaderos puedan obtener unos ingresos suficientes de su propia actividad, reduciendo su dependencia de ayudas y subvenciones.
ASAJA también reclama que los fondos de la Política Agraria Común (PAC) lleguen prioritariamente a agricultores y ganaderos, al considerar que de esta manera los recursos económicos permanecen directamente vinculados al medio rural.
“Pasar de los anuncios a las decisiones”
Tras analizar los diferentes frentes abiertos, ASAJA Castilla-La Mancha ha situado la rentabilidad de las explotaciones como una de sus principales prioridades.
La organización entiende que la suma de costes de producción, problemas relacionados con el agua, incendios, daños de fauna silvestre, sanidad animal, restricciones y burocracia está aumentando las dificultades de agricultores y ganaderos.
Por ello, el Comité Ejecutivo reclama a las diferentes administraciones que los anuncios realizados en los últimos meses se traduzcan en medidas concretas, presupuesto y fechas de ejecución, especialmente en aquellos asuntos que están ocasionando pérdidas directas en las explotaciones agrícolas y ganaderas de Castilla-La Mancha.










