Una placa en la Plaza de Toros de Ciudad Real recuerda la carrera del diestro, que tomó la alternativa en 1995; Miguel Ángel Valverde reafirmó durante el acto el respaldo de la institución provincial a la tauromaquia
La Plaza de Toros de Ciudad Real ha acogido este miércoles un homenaje al matador Víctor Puerto con motivo de sus 31 años de trayectoria, un reconocimiento en el que se descubrió una placa conmemorativa y que contó con la presencia del presidente de la Diputación de Ciudad Real, Miguel Ángel Valverde, junto a representantes institucionales y del mundo taurino.
El acto, impulsado por Manuel del Moral desde la Asociación Cultural Taurina “Cargando la Suerte”, sirvió para repasar la carrera de uno de los toreros más destacados vinculados a la provincia de Ciudad Real.

Víctor Puerto tomó la alternativa el 9 de abril de 1995, en una corrida en la que tuvo como padrino a Miguel Báez “El Litri” y como testigo a Jesulín de Ubrique. Anteriormente había debutado con picadores en Alcázar de San Juan en 1991 y en 1994 terminó como número uno del escalafón de novilleros.
Valverde destaca su legado
Durante su intervención, Miguel Ángel Valverde situó a Puerto entre los grandes exponentes de la tauromaquia de la provincia y destacó que durante más de tres décadas ha llevado el nombre de Ciudad Real por numerosas plazas españolas y también fuera del país.
El presidente provincial incidió especialmente en el legado que el veterano matador puede dejar a las nuevas generaciones, poniendo como ejemplo a los jóvenes que actualmente se forman en las diferentes escuelas taurinas.
Valverde aprovechó igualmente el homenaje para reiterar el compromiso de la Diputación de Ciudad Real con la tauromaquia, tanto mediante el respaldo a los festejos como a través de la formación y promoción de nuevos valores.
En este sentido, hizo referencia a la Escuela Taurina de Ciudad Real y al resto de escuelas existentes en la provincia, defendiendo la necesidad de favorecer el relevo generacional y la continuidad de esta tradición.
El homenaje permitió recordar diferentes momentos de la trayectoria profesional de Víctor Puerto, incluidos sus triunfos en Madrid, pero también las lesiones, dificultades y etapas de sacrificio que han acompañado sus más de tres décadas en los ruedos.
La vertiente familiar ocupó igualmente un lugar destacado. Durante el acto se recordó la influencia que tuvieron en sus comienzos su padre, Víctor Sánchez, y su tío, el maestro Antonio Sánchez Puerto, así como el respaldo de su esposa, Noelia, y de sus hijos durante su carrera profesional.
El propio Víctor Puerto tomó la palabra visiblemente emocionado para agradecer la distinción. El matador recordó a las numerosas personas que le han acompañado a lo largo de estos años, desde familiares hasta compañeros de profesión, instituciones y aficionados.
Puerto manifestó además su orgullo por sentirse torero de Ciudad Real y defendió la importancia de mantener viva la afición por el mundo del toro.
Al homenaje asistieron también los vicepresidentes de la Diputación Adrián Fernández y Patricia Saldaña, el alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares, además de otras autoridades y representantes relacionados con la tauromaquia.
Con la placa descubierta en la Plaza de Toros de la capital, el acto deja un reconocimiento permanente a los 31 años de trayectoria de Víctor Puerto, al tiempo que la Diputación aprovechó la cita para hacer público nuevamente su respaldo institucional a la tauromaquia y a la formación de las futuras generaciones de toreros.










