La Escuela de Baloncesto Socuéllamos ha clausurado su campus después de quince días de actividad, en los que ha contado con una gran participación de niños y niñas.
La iniciativa ha permitido acercar el baloncesto a los más pequeños durante el inicio del verano, combinando deporte, aprendizaje, convivencia y diversión. En el campus han participado tanto niños que practican baloncesto de forma habitual como otros que han tenido la oportunidad de acercarse a este deporte en un ambiente lúdico y formativo.
La clausura se celebró en la piscina municipal, donde tuvo lugar la entrega de diplomas a los participantes, poniendo el broche final a dos semanas de trabajo y disfrute en torno al baloncesto.
Desde el club hacen un balance muy positivo de esta edición, que deja un gran sabor de boca tanto para la organización como para los monitores y, especialmente, para los niños y niñas participantes.

El campus ha servido para seguir fomentando la práctica deportiva entre los más jóvenes, reforzar los valores del compañerismo y el trabajo en equipo, y mantener viva la actividad del baloncesto en Socuéllamos también durante el periodo estival.
Con esta clausura, la Escuela de Baloncesto Socuéllamos cierra una nueva edición de su campus con satisfacción por la respuesta recibida y por el buen ambiente vivido durante estas dos semanas.

















