El rebaño trashumante de la familia Belenchón ha llegado esta tarde a la zona de Titos, donde pernoctará antes de continuar mañana su recorrido ganadero.
La expedición, que mantiene viva una tradición pastoril de siglos, venía avanzando desde ayer por el término municipal de Socuéllamos. Tras hacer noche en el entorno del paraje del Bombo, el rebaño ha continuado este sábado su camino hasta alcanzar el paraje del Contaero, donde los animales han comido y descansado durante buena parte de la jornada.
Ya en la parte final de la tarde, a partir de las 18:00 horas, las vacas han retomado la marcha en dirección a Titos, punto en el que permanecerán durante la noche antes de seguir mañana su trayectoria.

El paso del rebaño ha vuelto a dejar una imagen poco habitual en el paisaje socuellamino: el avance pausado del ganado acompañado por sus pastores, recuperando una escena tradicional ligada al campo, a las vías pecuarias y a la ganadería extensiva.
La trashumancia forma parte de la memoria rural de muchas comarcas españolas y consiste en el traslado estacional del ganado en busca de mejores pastos. En el caso de la familia Belenchón, esta práctica se mantiene como una forma de vida y como un ejemplo de resistencia cultural frente a la desaparición de antiguos oficios.
La llegada del rebaño a Titos ha generado mucha expectación entre vecinos y curiosos, que se han acercado para contemplar de cerca el paso de las vacas trashumantes. La imagen del ganado avanzando por el paraje, acompañado por sus pastores, ha despertado el interés de numerosas personas, convirtiendo la llegada en uno de los momentos más llamativos de la jornada.












































