La mañana del Corpus ha comenzado bien temprano en Socuéllamos con una de las tradiciones más vistosas y esperadas de esta celebración. La Hermandad de Jesús del Calvario se ha reunido en la plaza en torno a las 7:00 horas para confeccionar la ya tradicional alfombra de sal, que volverá a formar parte del recorrido procesional.
Los preparativos comenzaron en la jornada de ayer en la plaza de toros, donde los miembros de la hermandad, con la ayuda de dos hormigoneras, tiñeron de múltiples colores alrededor de 1.800 kilos de sal. Un trabajo previo fundamental para que esta mañana la alfombra pudiera tomar forma con sus diferentes motivos conmemorativos y religiosos.
La alfombra de sal de este año ha estado cargada de simbolismo. Entre sus motivos destaca el 50 aniversario de la imagen de Nuestro Padre Jesús orando en el huerto, cuya primera procesión tuvo lugar en 1976. También se ha incluido una referencia al 150 aniversario del Obispado-Priorato de las Órdenes Militares de Santiago, Calatrava, Alcántara y Montesa.
Otro de los elementos representados ha sido el Año Jubilar Avilista, en conmemoración del quinto centenario de la primera misa celebrada por San Juan de Ávila en su localidad natal en 1526. Además, la alfombra ha incorporado el escudo de San Juan de Ávila y el emblema de la Cofradía de Nuestro Padre Jesús del Calvario, como firma de la hermandad.
Junto a esta alfombra principal, y bajo la supervisión de Pilar Ruiz y del párroco don Rafael, los niños del coro también han elaborado otra alfombra de sal, sumándose así a una tradición que combina fe, participación y convivencia.
La realización de estas alfombras supone cada año un importante esfuerzo y una muestra del compromiso de la Hermandad con la celebración del Corpus Christi en Socuéllamos. Una labor artesanal, paciente y colorida que embellece la plaza para el paso de la procesión.























































