El Yugo UD Socuéllamos encajó una dura derrota por 0-3 ante el CD Tenerife B, un resultado que deja la permanencia prácticamente sentenciada, a falta de solo cuatro jornadas para el final de la Segunda RFEF.

Aunque las matemáticas aún no certifican el descenso, la realidad es que el conjunto socuellamino queda en una situación muy cercana a lo irreversible, obligado a un pleno de victorias y a depender de otros resultados, un escenario que se antoja casi milagroso.

El partido comenzó con una primera mitad incómoda para los locales, superados en varias fases por el filial canario, aunque lograron sostener el empate sin goles hasta el descanso.

Tras la reanudación, el encuentro se agitó. José Carlos tuvo la primera gran ocasión, pero en la acción posterior el Tenerife B respondió con una contra que terminó con un disparo de Ibarra al palo, avisando de lo que estaba por venir.

El punto de inflexión llegó en el minuto 50, cuando Sergio Pérez fue expulsado con roja directa, dejando a la UD Socuéllamos con diez jugadores durante más de 40 minutos.

A partir de ahí, el partido se inclinó definitivamente del lado visitante. En el minuto 60, Ibarra firmó el 0-1, y aunque los locales intentaron reaccionar, el desgaste y la inferioridad numérica pesaron demasiado.

Verdú tuvo una oportunidad clara para igualar en el minuto 66, pero el portero visitante evitó el gol. Poco después, en el 76, Jony anotó el 0-2, y ya en el tramo final, con el equipo volcado, Loren hizo el definitivo 0-3 en el minuto 85.

El resultado supone un golpe casi definitivo para la UD Socuéllamos, que ve frenada su reacción tras cuatro jornadas sin perder y se queda con 27 puntos en una situación límite.

A falta de cuatro partidos, el equipo necesita un final perfecto y una combinación de resultados muy favorable. Mientras las matemáticas lo permitan, habrá esperanza, pero la permanencia pasa ya por un escenario extremadamente complicado.

El próximo compromiso será un derbi regional ante la UB Conquense en La Fuensanta, un encuentro que, más que nunca, se presenta como una última oportunidad para seguir creyendo.