Socuéllamos ha celebrado este Domingo de Resurrección una nueva edición del VII Concurso de Peleles, una de las tradiciones recuperadas por la Asociación Caballeros de la Orden de Santiago en La Mancha, con la colaboración de la Concejalía de Cultura y Festejos.
En total, ocho familias han participado en esta edición, elaborando sus peleles y formando parte de una ruta distribuida por distintos puntos del municipio, convirtiendo y recuperando así una tradición popular que cada año suma implicación.
La denominada “Ruta de los Peleles” ha incluido las siguientes ubicaciones:
- Calle La Paz, 18
- Calle Príncipe, 6
- Calle Lorenzo Manuel Villarta, 3
- Calle Esperanza, 18
- Calle Cristo de la Vega, 36
- Calle Amargura, 104
- Calle Los Molinos, 79 (fuera de concurso)
- Carretera El Bonillo (fuera de concurso)
En cuanto al fallo del jurado, los premios han quedado distribuidos de la siguiente manera:
- Primer premio: Lola y familia de la calle Príncipe 6
- Segundo premio: Ana Avilés Gómez de la calle Esperanza 18
- Tercer premio: Verónica Muñoz, en Calle Cristo de la Vega 36
La entrega de premios contó con la participación de Salmé Carrión, concejal de cultura y la alcaldesa, Conchi Arenas. Durante el acto, Conchi Arenas, quiso felicitar tanto a los premiados como al conjunto de participantes, destacando la importancia de mantener este tipo de iniciativas: “Felicitar a todos los ganadores y también a todos los participantes, porque han sido ocho las familias que han confeccionado sus peleles, siguiendo esta tradición tan bonita que queremos seguir manteniendo”. Asimismo, agradeció la labor de la organización: “Gracias a los Caballeros de la Orden de Santiago por llevar a cabo esta iniciativa y por mantener nuestras tradiciones de esta manera”. Arenas subrayó que “es una maravilla poder contar con esta iniciativa y mantenerla año tras año”, animando a continuar con la participación en futuras ediciones.
El concurso volvió a cerrar la jornada del Domingo de Resurrección en Socuéllamos con un ambiente festivo, en el que no faltó el tradicional manteo de los peleles, símbolo del final de la Semana Santa y de la continuidad de las costumbres populares en la localidad.





















































