ASAJA Castilla-La Mancha ha valorado las medidas anunciadas por la Administración regional para hacer frente a la sobrepoblación de conejo de monte, aunque ha advertido de que resultan “insuficientes” y llegan “demasiado tarde” ante la magnitud del problema que sufre el campo desde hace décadas.

El presidente regional de la organización agraria, José María Fresneda, ha recordado que estas actuaciones han sido reclamadas de forma reiterada durante más de veinte años sin obtener respuesta. En este sentido, ha cuestionado que ahora se consideren viables medidas que anteriormente fueron descartadas, mientras los agricultores han tenido que asumir en solitario las pérdidas. “Después de tantos años de daños continuados, alguien debería responder por las consecuencias que ha sufrido el campo”, ha señalado.

Desde ASAJA se insiste en que la eficacia de las medidas dependerá de su aplicación inmediata, coordinada y simultánea, ya que, según advierten, el problema no admite soluciones parciales. “Si no se ponen en marcha todas a la vez y con urgencia, no vamos a notar ningún efecto real”, ha subrayado Fresneda, quien también ha pedido movilizar todos los recursos técnicos y humanos disponibles para reducir de forma drástica la población de conejos en las zonas más afectadas.

La organización agraria considera, además, que es necesario ir más allá de las medidas anunciadas e incorporar nuevas herramientas que permitan una reducción masiva y eficaz, como el uso de piensos esterilizantes. Asimismo, reclama la incorporación inmediata de nuevos municipios a la declaración de emergencia cinegética y un incremento significativo del presupuesto destinado a este problema.

En relación a las ayudas previstas, ASAJA ha criticado que los agricultores tengan que asumir parte del coste, ya que las subvenciones cubren el 70% de la inversión en medidas como protectores o mallados. “Esto implica que el agricultor sigue pagando un problema que no ha generado”, han apuntado.

También han reclamado una mayor implicación de los cotos privados de caza, advirtiendo de que, en caso de falta de colaboración, deberán adoptarse medidas legales.

Entre las actuaciones anunciadas por la Consejería de Desarrollo Sostenible figura la creación de una mesa específica del conejo de monte, así como el refuerzo del control poblacional mediante un equipo especial de agentes medioambientales (ECOFA), que actuará principalmente en horario nocturno en zonas públicas. Estas acciones se complementarán con la participación de cazadores autorizados y equipos huroneros en áreas donde no se pueden emplear armas de fuego.

El paquete de medidas incluye también el uso excepcional de cajas trampa en explotaciones agrarias, ayudas para vallados y protectores de cultivos, eliminación de majanos, así como un sistema de declaración de daños y coordinación con Agricultura para evitar penalizaciones en la PAC.

Pese a ello, ASAJA Castilla-La Mancha considera que la situación requiere una respuesta “mucho más ambiciosa y urgente”. “El campo no puede esperar más. Nos jugamos la viabilidad de muchas explotaciones agrarias en la región”, ha concluido Fresneda, recordando además que el procedimiento iniciado ante la Fiscalía continúa abierto.