La iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción ha acogido en la mañana de hoy el Magno Pregón de la Semana Santa de Socuéllamos 2026, un acto multitudinario que ha marcado el inicio de los días grandes para el mundo cofrade de la localidad.

La pregonera, María Pilar Ruiz Alcolea, ofreció un discurso profundamente emotivo, cargado de recuerdos personales, fe y simbolismo, en el que invitó a los asistentes a vivir la Semana Santa desde lo sencillo, lo humilde y lo cotidiano.

El acto comenzó con la presentación del cartel oficial de la Semana Santa 2026, protagonizado por la Cofradía de los Crucíferos de la Caridad, antes de dar paso a un pregón que conectó desde el primer momento con el público.

Ruiz Alcolea inició su intervención evocando su infancia y su primer contacto con la Semana Santa, en un relato cargado de sensibilidad:
“Aquel no era un día cualquiera. Intuía que estaba a punto de vivir algo importante, algo que quedaría grabado para siempre en mi memoria…”, recordando cómo descubrió la fe de la mano de su padre.

A lo largo del pregón, la pregonera fue entrelazando vivencias personales con el sentido profundo de la celebración, destacando el papel del pueblo de Socuéllamos en la transmisión de la tradición:
“He comprendido que aquella vivencia no fue solo un recuerdo familiar, sino el reflejo de un pueblo entero educando en la fe, en la tradición y en el respeto”.

Uno de los ejes centrales de su discurso fue la importancia de lo pequeño, de los gestos sencillos que dan sentido a la Semana Santa, recordando que “Dios elige lo pequeño, lo humilde, lo sencillo”, y que cada detalle —una vela, una mirada o una oración— forma parte de algo más grande.

La música también tuvo un protagonismo especial en sus palabras, vinculada a su propia experiencia:
“Tocar música en estas fechas no es sólo interpretar marchas: es rezar sin palabras, es acompañar al Señor en su caminar”, destacando su trayectoria junto al Grupo de Viento Maestro Moragues.

Durante su intervención, la pregonera realizó un recorrido por los momentos más significativos de la Pasión, poniendo voz a cada una de las imágenes y escenas que recorren las calles de Socuéllamos, desde el “¡Velad conmigo!” hasta la proclamación final de la Resurrección:
“No está aquí, ha resucitado… la cruz no es el final”.

Especialmente emotivo fue el pasaje dedicado a la Virgen y a la figura de la madre, en el que confesó:
“Madre… esta palabra me cuesta pronunciarla, porque me conmueve en lo más profundo”, en uno de los momentos más íntimos del pregón.

En la recta final, Ruiz Alcolea dirigió un mensaje directo a los niños, resaltando su papel en la vivencia de la fe:
“No ven arte ni tradición: ven a Jesús herido”, subrayando la pureza con la que los más pequeños entienden la Semana Santa.

El pregón concluyó con una llamada a la unidad y a vivir estos días con autenticidad:
“Que esta Semana Santa no se quede en unos días. Haz de nuestras calles Evangelio, de nuestras manos ayuda y de nuestros corazones amor sin medida”.

El acto estuvo acompañado por la Banda Municipal de Música de Socuéllamos, dirigida por Modesto Ortiz, que interpretó diversas marchas procesionales, aportando solemnidad y emoción a una mañana que quedará en la memoria de los asistentes.

Con este pregón, Socuéllamos inicia una Semana Santa que ya se siente en sus calles, en sus cofradías y en el corazón de un pueblo que, como recordó la pregonera, “no solo la recuerda… la vive”.