La llegada del agua del río Záncara al paraje de Titos ha generado en los últimos días una gran expectación y emoción entre los vecinos y vecinas de Socuéllamos, así como entre numerosas personas llegadas de otros municipios de la comarca. Una estampa histórica que no se producía desde hace años y que ha despertado ilusión y orgullo por uno de los entornos naturales más emblemáticos del término municipal.

Sin embargo, junto a esta alegría, es necesario realizar un llamamiento a la prudencia y al respeto del entorno, especialmente en lo que se refiere al puente de los Serranos de Titos, un elemento patrimonial de gran valor histórico que trasciende el ámbito local y que forma parte del legado cultural de toda la zona.

En los últimos días se ha podido observar una afluencia muy elevada de personas en las inmediaciones del puente, algunas de ellas accediendo a zonas sensibles o subiéndose a restos del propio puente, una práctica que no está permitida y que puede suponer un riesgo tanto para la seguridad de las personas como para la conservación del patrimonio.

Se debe insistir en que la celebración por la recuperación del caudal del Záncara debe ir acompañada del máximo respeto al medio natural y al patrimonio histórico. Los restos del puente es un bien que debe ser protegido y preservado, evitando cualquier acción que pueda deteriorarlo.

La llegada del agua al Záncara y su paso por Titos es, sin duda, una excelente noticia para el municipio, pero también una oportunidad para demostrar civismo, responsabilidad y compromiso con la conservación de un entorno que pertenece a todos y que debe mantenerse para las generaciones futuras.