Imagen: Loreto Bustos

En el contexto de los preparativos de la próxima Semana Santa, el capataz del paso de Nuestro Padre Jesús Nazareno, Alfonso González Alcolea, comparte una reflexión personal tras la celebración de la igualá, un texto cargado de emoción y simbolismo que pone el acento en el valor humano, espiritual y colectivo de este momento clave para las cuadrillas.

A continuación, reproducimos íntegramente su escrito:

Hay momentos que no se ensayan: abrazos que salen del alma, miradas que dicen más que mil palabras. Lágrimas que no son de cansancio, sino de orgullo, de fe y de esperanza.

Cada igualá no es solo medir alturas, sino igualar corazones, voluntades y promesas. Porque debajo del paso todos somos uno.

En cada abrazo al terminar late el comienzo de un nuevo camino. Un camino que muy pronto volverá a nacer bajo la mirada de Nuestro Padre Jesús Nazareno y el amparo de María Santísima de la Esperanza.

Porque lo que empieza con una igualá termina en un abrazo… y vuelve a empezar otra vez. 💜💚

Alfonso González Alcolea
Capataz del paso de Nuestro Padre Jesús Nazareno.