El Juvenil del EFS Socuéllamos cerró el año con una derrota en su visita a Campo de Criptana, en un encuentro marcado por la falta de eficacia de cara a portería y por la destacada actuación del guardameta local, que fue decisivo para el desenlace final.
El partido comenzó con un Criptana valiente en su pista, que supo aprovechar una de las primeras transiciones del encuentro para adelantarse en el marcador en el minuto 9. Fue un inicio de ritmo alto, con constantes idas y venidas por parte de ambos equipos. Los socuellaminos intentaron reaccionar, generando ocasiones, pero se toparon una y otra vez con un portero local en estado de gracia, lo que llevó al descanso con el 1-0 en el marcador.
Tras el paso por vestuarios, el EFS Socuéllamos ajustó varios aspectos tácticos y salió decidido a volcarse en campo rival. Durante la segunda mitad, los visitantes dispusieron de numerosas oportunidades, pero la falta de acierto en la finalización y las intervenciones del guardameta local impidieron el empate.
Cuando mejor estaban los socuellaminos, llegó un duro golpe a diez minutos del final, con el 2-0 para Criptana. El EFS no bajó los brazos y siguió buscando el gol, pero en una acción posterior, un doble penalti detenido por el portero visitante acabó en el 3-0 tras el rechace, a falta de 1 minuto y 30 segundos para la conclusión.
Ya en los instantes finales, el EFS Socuéllamos logró recortar distancias con el 3-1, un gol que llegó demasiado tarde para cambiar el signo del encuentro.
Con este resultado, el Juvenil del EFS Socuéllamos se marcha al parón navideño, donde a la vuelta recibirá al líder, Renacer, con el objetivo de convertir su pista en un auténtico fortín e iniciar la segunda parte de la temporada con buenas sensaciones.












