A pocas semanas de que llegue oficialmente la Navidad, las calles empiezan a iluminarse y los hogares a impregnarse de espíritu festivo. Las bajas temperaturas, la decoración y los lineales de los supermercados repletos de dulces típicos anuncian que la temporada más esperada del año está a la vuelta de la esquina.
Sin embargo, no todo es celebración: un reciente estudio ha puesto el foco en una tendencia que preocupa cada vez más a los consumidores.
Un aumento de precio del 88% en cinco años.
Según los resultados de la investigación, uno de los productos estrella de estas fechas ha experimentado un notable encarecimiento. En los últimos cinco años, el conocido turrón navideño de la marca mencionada ha incrementado su precio un 88%.
Pero lo que más inquieta a los expertos es que, de forma paralela, el producto ha visto reducida su cantidad en un 11,5%. Es decir, se paga mucho más… por menos cantidad.
La práctica detrás del fenómeno: la reduflación
Esta estrategia tiene nombre: reduflación.El término define la acción de disminuir el tamaño o el peso de un producto mientras se mantiene —o incluso se incrementa— su precio.
Se trata de una práctica que muchas empresas utilizan para mantener su rentabilidad en épocas de inflación, evitando mostrar una subida directa de precios en la etiqueta. Aunque legal, suele percibirse como una forma poco transparente de reajustar costes, ya que el consumidor solo se da cuenta del cambio cuando compara envases o revisa pesos en detalle.
Una rentabilidad que se logra “a espaldas del cliente”
Expertos señalan que esta técnica juega con el hecho de que gran parte de los compradores no revisa el peso exacto del producto, especialmente en artículos muy reconocidos o asociados a tradiciones estacionales, como los dulces navideños.
La reduflación, por tanto, permite a las empresas sortear el rechazo a una subida de precios evidente, pero a costa de una pérdida de confianza del consumidor cuando la situación sale a la luz.
Un fenómeno cada vez más común
El caso del turrón analizado no es aislado. La reduflación se ha detectado en chocolates, aperitivos, productos de higiene e incluso alimentos básicos. Con la inflación aún presente en Europa, los expertos advierten de que esta práctica podría seguir extendiéndose durante los próximos meses.
Mientras tanto, los consumidores afrontan una Navidad más cara y, en algunos casos, con porciones más pequeñas. Una tendencia que invita a revisar con mayor atención cada etiqueta… incluso en los productos más tradicionales de estas fiestas típicas.












