Fotografía DIARIO LANZA

El debate abierto en torno al proyecto de instalación de una planta de biometano en Tomelloso ha llevado al diario Lanza a recabar la opinión de dos especialistas: Ángel Fernández Mohedano, catedrático de Ingeniería Química en la Universidad Autónoma de Madrid, y Vicente Galván López, químico y consultor independiente en economía circular y gestión de residuos.
Ambos coinciden en que se trata de una tecnología madura, regulada y ampliamente implantada en Europa, con beneficios ambientales, económicos y agrícolas.

Según explica Fernández, estas instalaciones transforman residuos agroindustriales —como vinazas, restos de cultivo o estiércoles— en biogás con un 65% de metano. Tras su purificación, se obtiene biometano, un combustible renovable apto para su inyección en la red o su uso energético.

Galván detalla que la diferencia fundamental respecto a las antiguas plantas de biogás es la purificación completa del gas, eliminando CO₂ y otros componentes, una técnica habitual en países como Alemania, Holanda o Dinamarca.

Frente a la preocupación sobre la disponibilidad de materia prima, los expertos aseguran que Tomelloso genera tres veces más residuos de los que necesita la planta, procedentes principalmente del sector vitivinícola y de estiércoles locales.
No sería lógico que una empresa invirtiera millones sin asegurarse previamente el suministro”, señala Galván.

En relación con el supuesto incremento de camiones, Fernández indica que los vehículos utilizados para transportar residuos ya operan actualmente y que el tráfico no se verá incrementado de forma significativa. Además, remarca que no atravesarán el casco urbano.

Ambos especialistas subrayan varias ventajas:

  • Tratamiento controlado de residuos que actualmente generan malos olores.
  • Reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.
  • Generación de digestato, un fertilizante orgánico útil para la agricultura.
  • Ingresos fiscales y empleo local.

Fernández explica que residuos como el estiércol “hoy fermentan al aire libre, emitiendo metano y amoníaco”, mientras que en la planta serían gestionados bajo condiciones controladas.

Los expertos rechazan que el digestato sea problemático. Tras la digestión anaerobia, afirman, se obtiene un material estabilizado, libre de patógenos y regulado por la Directiva de Nitratos, con límites claros de aplicación agrícola.

Galván recuerda que en Europa funcionan más de 1.700 plantas de biometano sin incidentes, con zonas de trabajo cerradas y sistemas de purificación de aire.
“Ninguno de los compuestos emitidos es cancerígeno”, añade Fernández, quien señala que muchas preocupaciones son infundadas y pueden resolverse con información técnica y visitas a instalaciones reales.

Los especialistas aseguran que estas plantas no aumentan el riesgo de contaminación del acuífero. De hecho, Fernández subraya que el propio Plan de Biometanización de Castilla-La Mancha identifica vertidos incontrolados actuales como la principal causa de la contaminación existente.
Un control analítico del digestato, afirma Galván, contribuiría incluso a reducir los niveles de nitratos.

Ambos consideran que la planta proyectada en Tomelloso no es especialmente grande y que su tamaño responde a criterios de rentabilidad.
Instalar varias plantas pequeñas, advierten, multiplicaría el coste y generaría más inquietud ciudadana.

Los expertos destacan que la Unión Europea exige reducir la dependencia del gas externo y que el biometano es una vía directa para generar gas renovable propio.
Fernández recalca que estas instalaciones funcionan como “depuradoras biológicas que tratan residuos y generan energía”, un ejemplo claro de economía circular.

Ambos subrayan que no entra en su función valorar a las empresas promotoras. Afirman que el proyecto cumple la normativa vigente y que la administración es la responsable de supervisarlo.

Los dos expertos llaman a la ciudadanía a recurrir a información técnica contrastada y a consultar el Plan de Biometanización de Castilla-La Mancha, documento oficial que describe el funcionamiento, las garantías y los controles asociados a estas instalaciones.