La Agencia Espacial Europea (ESA) ha informado de la detección de una potente llamarada solar registrada este martes, con un pico de actividad alrededor de las 11:04 horas (hora peninsular española).

Menos de una hora después del estallido, los instrumentos de observación espacial detectaron una eyección de masa coronal (CME) que se desplazaba a una velocidad inicial de unos 1.500 kilómetros por segundo, con llegada prevista a la Tierra entre la noche del miércoles y la madrugada del jueves al viernes. No obstante, la ESA advierte que las estimaciones podrían variar debido a la naturaleza cambiante del fenómeno.

Según el comunicado oficial, el impacto geomagnético se prevé “grave”, con potencial para afectar a satélites, redes eléctricas y sistemas de navegación en las regiones de la Tierra expuestas al momento de la llegada de la tormenta, principalmente Europa, África y Asia.A pesar de la magnitud del evento, la ESA ha subrayado que no existe riesgo biológico directo para las personas en la superficie terrestre.

Las agencias espaciales y los operadores de infraestructuras críticas se mantienen en alerta y seguimiento constante del fenómeno, que podría generar auroras visibles en latitudes inusuales y afectar temporalmente a comunicaciones por radio y GPS.