Un recorrido histórico por la figura que marcó la transición municipal y el desarrollo urbano del municipio (1919–1991)

La biografía de Ramón Parra Quevedo (Tomelloso, 1919 – Alcázar de San Juan, 2008) permite seguir, en una sola vida, las grandes líneas de la historia española del siglo XX: la pobreza rural, la guerra, la represión, la reconstrucción y, finalmente, la democracia. Para Socuéllamos, su nombre está ligado a la transición municipal, a la cultura cívica y a un conjunto de proyectos urbanos y sociales que transformaron la localidad. Fue alcalde entre 1979 y 1991, los doce primeros años de la nueva etapa democrática. El Parque Sur, que hoy lleva su nombre, y la plaza de toros son resultado directo de actuaciones impulsadas y ejecutadas por él junto a los propios vecinos.

Orígenes y llegada a Socuéllamos

Ramón Parra Quevedo nació el 1 de junio de 1919 en Tomelloso, aunque a los seis meses su familia se trasladó definitivamente a Socuéllamos, donde creció junto a sus doce hermanos. Procedía de una familia humilde, en un contexto social dominado por la agricultura y los oficios manuales. Su educación formal fue breve; su formación principal fue autodidacta, fundamentada en la lectura, el trabajo y la conciencia social.
Con el paso de los años formó una familia con tres hijas: Pilar, María José y Gloria.

Juventud marcada por la Guerra Civil

En 1936, con solo 17 años, se integró en las Juventudes Socialistas Unificadas. Al estallar la Guerra Civil se alistó en el Ejército de la República, formando parte de la 69.ª Brigada Mixta. Participó en algunos de los frentes más duros: Jarama, Casa de Campo y Brunete.
Su ascenso fue rápido: primero sargento y posteriormente teniente en 1937. Terminó la guerra el 29 de marzo de 1939, día en que fue capturado por las tropas franquistas.

Prisión, franquismo y supervivencia

Tras su captura pasó por campos de concentración y sufrió la represión de la posguerra. En 1944 volvió a ser detenido por reorganizar clandestinamente el Partido Comunista de España. Un consejo de guerra le impuso una condena de siete años, que cumplió en los penales de El Dueso (Santoña) y Carabanchel.
A comienzos de los años cincuenta recuperó la libertad y regresó a Socuéllamos. Trabajó como conductor profesional y más tarde como profesor de autoescuela, oficio que ejerció durante décadas y que le permitió un trato cercano con vecinos de distintas generaciones. Mantuvo durante la dictadura una militancia prudente, pero coherente con sus ideales.

La democracia y el inicio de una nueva etapa municipal

La llegada de la democracia, tras la Constitución de 1978, abrió un espacio político desconocido para una generación entera. En 1979, Ramón Parra encabezó la candidatura del PCE a las primeras elecciones municipales democráticas. Los vecinos lo eligieron primer alcalde democrático de Socuéllamos, cargo que ocuparía tres mandatos consecutivos:

  • 1979–1983 (PCE)
  • 1983–1987 (PCE)
  • 1987–1991 (Izquierda Unida)

Sus años de gobierno coincidieron con la reconfiguración completa de las instituciones locales. Aquellos ayuntamientos iniciales carecían de la mayoría de recursos, estructuras y normativas actuales. Su tarea fue levantar un municipio democrático desde los cimientos, con burocracias todavía en formación, presupuestos limitados y la necesidad de consensos constantes.

Proyectos urbanos impulsados junto a la ciudadanía

Uno de los elementos clave de su gestión fue su relación directa con los vecinos y la capacidad de organizar proyectos donde administración y población trabajaban de forma conjunta. Dos de esas iniciativas han dejado una huella profunda:

1. La construcción de la plaza de toros

La plaza de toros de Socuéllamos —concebida como una infraestructura cultural y social más que como un simple recinto festivo— fue levantada con el esfuerzo físico de vecinos y cuadrillas organizadas, bajo la coordinación del Ayuntamiento dirigido por Ramón Parra. La obra integró mano de obra local y servicio vecinal, en una dinámica comunitaria que marcó a toda una generación.

2. El Parque Sur (hoy “Parque Ramón Parra”)

Otro hito fue la construcción del Parque Sur, una zona verde muy demandada por los vecinos en la década de los ochenta. El proyecto se realizó igualmente con participación directa de la ciudadanía y se convirtió en uno de los espacios más emblemáticos de la localidad.
Años después, en reconocimiento a su labor en la creación y consolidación de este espacio, el parque pasó a denominarse Parque Ramón Parra.

Cultura y modernización: el Centro de Arte Carmen Arias

Entre sus proyectos más significativos figura la creación del Centro de Arte Carmen Arias (1990), un equipamiento cultural inédito para la época en un municipio de tamaño medio. La casa, legada por la escultora, fue acondicionada como sala de exposiciones y centro cultural.
En pleno debate plenario defendió el proyecto como un gesto simbólico de modernidad y recuperación cívica: “donde antes entró la barbarie, hoy sale la cultura”, según recogen las actas municipales.
El centro marcó la entrada decidida de Socuéllamos en políticas culturales estables.

Un estilo de gobierno basado en la austeridad y el consenso

Parra dirigió un Ayuntamiento plural, con mayorías relativas y una ciudadanía que estrenaba su participación política. Era conocido por su austeridad, su coherencia personal y su capacidad para negociar acuerdos incluso con posiciones muy distintas a la suya. Siempre defendió que la política debía ejercerse como servicio público, no como herramienta partidista.

Diversos testimonios vecinales y de antiguos concejales lo recuerdan como un alcalde “cercano, honesto y constante”, atento a los problemas cotidianos y dispuesto a escuchar a cualquiera, sin distancias.

Testimonio escrito de una época: Memorias de ayer

En 2003 publicó Memorias de ayer. Primeros 12 años de la transición democrática, un libro imprescindible para comprender el nacimiento de la democracia municipal en Socuéllamos. La obra repasa, desde su experiencia personal, la creación de estructuras municipales, la evolución política del pueblo y el sentido colectivo de aquellos años.

Últimos años y fallecimiento

Ramón Parra Quevedo falleció el 27 de diciembre de 2008, a los 89 años, en Alcázar de San Juan. Fue enterrado en Socuéllamos, la localidad donde vivió casi toda su vida y a la que dedicó sus años más intensos.

Su trayectoria combina memoria histórica, lucha personal, compromiso democrático y vocación de servicio. Socuéllamos conserva en sus calles, en su tejido cívico y en varias de sus infraestructuras públicas la huella de un alcalde que asumió la tarea de reconstruir la vida municipal desde cero y de hacerlo con la comunidad como aliada.

Parra representa la generación que abrió paso a la convivencia democrática y a la modernización local, dejando un legado que todavía articula parte del paisaje urbano y de la identidad colectiva del municipio.