La Plaza de Toros de Socuéllamos vivió este domingo una de las grandes citas de la Feria y Fiestas 2025 con una corrida mixta que reunió a la rejoneadora Lea Vicens, el novillero Marco Pérez y la novillera Olga Casado, en un cartel de gran proyección que atrajo a cerca de 2.000 espectadores y un importante número de aficionados de fuera de la localidad.

Abrió plaza Lea Vicens, que cuajó una faena templada y elegante, rubricada con certera rejonada, para cortar dos orejas. En su segundo, un toro flojo y con escaso recorrido que incluso derribó al caballo en el tercio de varas, poco pudo hacer la amazona, cerrando su actuación con una oreja entre la ovación del público.

Marco Pérez, a sus 18 años, volvió a demostrar por qué está llamado a ser una de las grandes figuras del toreo. En su primer toro, toreó con finura, elegancia y personalidad, firmando una faena de alta nota que le valió dos orejas y una cerrada ovación, consolidando su condición de gran promesa. En el segundo de su lote, quinto de la tarde, le correspondió un toro que quedó cojo tras un resbalón. Ante la petición del público de devolverlo a los corrales, Pérez pidió calma, se hizo con el astado y, con inteligencia y temple, logró cambiar los pitos por una ovación de reconocimiento a su entrega, además de cortarle dos orejas.

En su primer toro, al que brindó la faena a la socuellamina Nines Parra, Casado mostró desde el inicio una actitud valiente, templando las embestidas y firmando muletazos de calidad que conectaron con los tendidos. La estocada certera le valió la primera oreja de la tarde.

Su segundo ejemplar ofreció más opciones y Olga no las desaprovechó. Con decisión, ligó tandas de gran profundidad y limpieza por ambos pitones, rubricando la faena con una estocada que le permitió sumar dos orejas más y conquistar al respetable, que la despidió entre aplausos.

Entre el público se dejaron ver reconocidas figuras del mundo taurino como Simón Casas, empresario de la Plaza de Las Ventas, y el periodista Pepe Ribagorda, a quien Vicens dedicó uno de sus toros. El festejo, que dejó un total de cinco orejas y una vuelta al ruedo para el ganado, confirmó el atractivo de un cartel que combinó el arte de las figuras con la proyección de las jóvenes promesas.

Con los tres protagonistas saliendo a hombros por la puerta grande y la plaza con cerca de 2.000 espectadores, la corrida dejó un balance positivo y momentos para el recuerdo en una tarde en la que el valor y el buen toreo de Marco Pérez, triunfador de la tarde, se llevaron el mayor reconocimiento.